Make your own free website on Tripod.com

 

LA VIA MEXICANA

 

El siete de noviembre, diferentes medios electrónicos invitaron a comentaristas identificados con los intereses salinistas que se entusiasmaron con las encuestas iniciales de una empresa periodística que nació al amparo del régimen anterior, a favor del tabasqueño Roberto Madrazo Pintado. Un esquema de choque para sorprender y confundir a la opinión pública que a las 20 horas materializó Manuel Gurría Hernández, vocero de Madrazo, al informar que tenían ventaja electoral en más de 200 distritos electorales sin preocuparse de explicar el mecanismo que les llevó a establecer esas cifras y por encima de los reglamentos internos del proceso electoral, aceptado por los cuatro aspirantes.

Más seria fue la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión que en sus encuestas de salida registraba 270 distritos a favor de Francisco Labastida, 22 para Roberto Madrazo, ocho para Manuel Bartlett y ninguno para Humberto Roque Villanueva. Los comentaristas electrónicos optaron, entonces, por otorgarle un exagerado poder político al tabasqueño como para imponer sus condiciones al partido y evitar su fractura interna que, insistían, sería la sepultura del PRI en las elecciones presidenciales del próximo año.

Para tranquilizar los ánimos, el Presidente Zedillo convocó a la cordura a los tres aspirantes perdedores para preservar la unidad del partido en torno al precandidato ganador que debería proyectarse en el primer corte de la información censal con base en las actas firmadas por los representantes de los cuatro adversarios. Con base en el segundo corte informado por Fernando Gutiérrez Barrios, Labastida tenía mayoría en 273 distritos electorales, Madrazo en 21, Bartlett en cinco y Roque en ninguno, con una afluencia cercana a los 10 millones de votantes.

El coahuilense Humberto Roque Villanueva aceptó públicamente su derrota y después de ocho horas de misterio, el tabasqueño Roberto Madrazo Pintado dijo que las tendencias le eran adversas aunque centró su discurso en lo inequitativo del proceso y anunciar que su grupo no se disolverá y seguirá trabajando al interior del partido, en lo que él considera, serían las reformas internas del PRI. Elementos que impulsaron los comentaristas electrónicos que plantearon la posibilidad de que el derrotado fuese designado como Presidente del partido, sin percatarse de que su propuesta, una designación, es totalmente contraria a lo que dicen defender: La democracia interna. El poblano Manuel Bartlett Díaz hizo mutis hasta que el miércoles 10 de noviembre se dieran a conocer los resultados oficiales.

A las 24 horas del siete de noviembre, el virtual candidato presidencial tricolor, sentenció que el partido se alejará del camino de Salinas y recuperará los ideales de Colosio y confirmó su respeto al Consejo Político Nacional del PRI quien eligió a José Antonio González Fernández, como su presidente nacional y que supo conducir las históricas primarias partidistas con la participación de cerca de 10 millones de electores mientras que en las primarias de los Estados Unidos, William Clinton apenas alcanzó los dos millones de votos.

La fuerza de las urnas

El ejercicio interno del tricolor se intenta desacreditar no solo por dos de los tres precandidatos perdedores, sino por los partidos de oposición. Carlos Navarrete, vocero oficial del PRD tiene esperanzas en la ruptura priísta bajo el supuesto de la desilusión de los madracistas que, piensa, repudiarán las cifras maquilladas y la manipulación electoral. Sin embargo, es posible pensar en el control corporativo de la Confederación de Trabajadores de México con menos de tres millones de afiliados, la Confederación Nacional Campesina con menos de dos millones pero surge la duda en los otros cinco millones de votantes.

La experiencia del PRD en marzo pasado, muestra la posibilidad de manipular los votos al grado que suspendió el proceso para elegir a su nueva dirigencia. Pero en ese caso, se hablan de menos de 600 mil votos a nivel nacional y en la reposición de la elección apenas y alcanzó los 400 mil con serias divergencias internas que generó el éxodo de importantes y destacados militantes perredistas. Un partido que se negó el derecho de elegir a su candidato y aceptó la imposición del Caudillo con la salida de su principal fundador, Porfirio Muñoz Ledo.

Por su parte, Luis Felipe Bravo Mena, presidente del PAN, consideró que se repitió "el viejo y desgastado sistema de imponer un candidato", cuando los panistas aceptaron en su quincuagésimo aniversario la imposición de Vicente Fox Quesada como candidato único en sus primarias controladas por 277 delegados.

Gilberto Rincón Gallardo, el más honesto representante de la izquierda mexicana, fue más congruente al señalar que el PRI logró reposicionarse en el ánimo de los electores. Lo cierto es que hasta mayo pasado, el tricolor mostraba menos del 35 por ciento en la preferencia del voto y al iniciar el proceso interno remontó al 45 por ciento desplazando al panista Fox Quesada del 55 al 35 por ciento y con la participación del electorado el siete de noviembre, se igualó la cantidad que se dijo, obtuvo Carlos Salinas de Gortari para imponerse en la Presidencia en 1998 y representa el 63 por ciento de los sufragios alcanzados en 1994 por Ernesto Zedillo.

Si se observan los resultados con base en los candidatos, el sinaloense Francisco Labastida Ochoa obtuvo poco menos del 70 por ciento del total de los votos, lo que fortalece su candidatura para convocar la unidad partidista al 30 por ciento restante en una cómoda posición de negociación incluyente y sin mayor preocupación de la deserción de algunos militantes que se respeten en su dignidad y reconozcan los excesos personales en que incurrieron, aunque es difícil cuando su líder ha dado muestras palpables de no respetar su propia palabra y los mecanismos que protestó cumplir.

Lógica plataforma electoral

Si bien es cierto que se demostró la existencia de una infraestructura partidista fuerte al realizar la elección interna de su candidato, también es cierto que la respuesta de los mexicanos es un mensaje de que podemos autogobernarnos sin la tutoría de modelos importados y diseñados para proteger intereses ajenos al propio destino de México.

Tiene razón Francisco Labastida cuando señala: "México ya no será igual. Después de esta noche muchos cambios tendrán que venir y ya nadie podrá detener lo que la gente ha iniciado". Y lo que se ha iniciado es el rechazo de los mexicanos a sistemas económicos que ponderan la concentración de la riqueza en la oligarquía y la desigualdad económica y social para abaratar la mano de obra y aumentar las utilidades del capital amparado en el libre mercado que distribuye la miseria y el hambre.

Anthony Giddens, director de la London School of Economics and Political Sciencia, plantea la novedad europea de la "política de la tercera vía" que propugna una nueva economía mixta bajo el argumento de que existían dos versiones en donde, una, implicaba la separación entre el Estado y los sectores privados, pero con gran parte de la industria bajo control público y la segunda, era el mercado social para indicar que la "nueva economía mixta busca en lugar de eso, una sinergia entre sectores públicos y privados, aprovechando el dinamismo de los mercados pero teniendo en cuenta el interés público".

Sinergia, según el diccionario de uso común, es la acción combinada de diversas acciones tendentes a lograr un efecto único con economía de medios, es decir, la asociación de varios órganos para realizar una función y ahorrar recursos. Tenemos, entonces, que la novedosa propuesta del destacado guru del laborista británico Tony Blair, la encontramos en el párrafo tercero del artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que a la letra dice:

"La Nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público, así como el de regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación, con objeto de hacer una distribución equitativa de la riqueza pública, cuidar de su conservación, lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural y urbana. En consecuencia se dictarán las medidas necesarias para ordenar los asentamientos humanos y establecer adecuadas provisiones, usos, reservas y destinos de tierras, aguas y bosques a efecto de ejecutar obras públicas y de planear y regular la fundación, conservación, mejoramiento y crecimiento de los centros de población".

Los doctores Emilio O Rabasa y Gloria Caballero entiende en este artículo bastante extenso, que "los diputados constituyentes de 1917 establecieron en el artículo 27 un principio jurídico fundamental que no hallamos en los textos constitucionales promulgados con anterioridad a la carta de Querétaro. Tal principio consistía en afirmar que la propiedad de las tierras y las aguas comprendidas dentro del territorio nacional corresponden originalmente a la Nación. De él se derivan dos consecuencias importantísimas: una es que el Estado -a través de leyes ordinarias- puede imponer a la propiedad privada las modalidades que ordene el interés público, o sea, se abandonó el criterio que sostenía que la propiedad era un derecho absoluto establecido exclusivamente en beneficio del propietario, para concluir que con su ejercicio, si por una parte debe reportar al dueño cierto provecho, por encima de éste se halla el interés de los demás hombres, es decir, de la sociedad, al que fundamentalmente se debe atender cuando se trate de reglamentar la extensión y límites del derecho de propiedad. O sea, este nuevo concepto de propiedad establece que su ejercicio debe redundar en provecho de todos".

Dicho de otra forma: El diputado Pastor Rouaix se adelantó en 1917 a la propuesta de Giddens en 1997, de buscar "un equilibrio entre lo económico y lo no económico en la vida social".

Vigencia del Constituyente del 17

El británico también plantea que "la nueva política define igualdad como inclusión y la desigualdad como exclusión" en donde lo primero se refiere "a la ciudadanía, a los derechos y deberes civiles y políticos que todos los miembros de una sociedad deberían tener, no solo formalmente, sino como una realidad de sus vidas. También se refiere a las oportunidades y a la integración en el espacio público. En una sociedad en la que el trabajo sigue siendo esencial para la autoestima y el nivel de vida, el acceso al trabajo es un ámbito principal de oportunidades. La educación es otro, y lo sería incluso aunque no fuera tan importante para las posibilidades de empleo, para las que es determinante".

Encontramos una visión inglesa de los artículos Cuarto ("El varón y la mujer son iguales ante la Ley"), el Quinto ("A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos"), Trigésimo Segundo ("Los mexicanos serán preferidos a los extranjeros en igualdad de circunstancias, para toda clase de concesiones y para todos los empleos, cargos o comisiones del Gobierno"), Trigésimo Quinto ("Son prerrogativas del ciudadano, I.- Votar en las elecciones populares, II.- Poder ser votado para todos los cargos de elección popular y nombrado para cualquier otro empleo o comisión"), Tercero ("La educación que imparta el Estado -Federación, Estados y Municipios-, tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la patria y la consciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia. VII.- Toda la educación que el Estado imparta será gratuita").

El ejemplo de Juárez

Observamos, entonces, que antes de adoptar la moda económica europea de la Tercera Vía, propuesta por los británicos para "actuar de catalizador en la interacción creativa entre los Estados Unidos y Europa Continental", México tiene su propio sendero marcado desde el Constituyente de 1917 pero que se desvió por las ambiciones personales encubiertas en el estilo personal de gobernar que han reformado en más de 350 ocasiones la Constitución Política Mexicana, para cancelar el Destino Mexicano y conducirlo al sometimiento de los intereses globalizadores de los 450 anónimos de Wall Street.

Al escuchar al virtual candidato presidencial priísta, Francisco Labastida Ochoa, decir que está "resuelto a abanderar los anhelos de los mexicanos que quieren un cambio de fondo, pero un cambio que reafirme lo logrado y se impulse en lo construido para salir adelante", se antoja pensar en que su plataforma política bien podría centrarse en la Restauración de la República en el rescate de los elevados principios de la Carta Magna de Querétaro y los postulados que le dieron razón de ser al Partido Revolucionario Institucional.

Cuando asumió su aspiración a la candidatura presidencial, el político sinaloense acudió al Hemiciclo a Juárez, el hombre que realizó la Primera Restauración de la República después del fracaso de la aventura imperialista de Francia y que contribuyó a la caída de Napoleón III. Benito Pablo Juárez García regresó a la capital y se restablece el orden constitucional quebrantado por los conservadores que pugnaban por la incapacidad de los mexicanos para darnos gobierno. El Presidente Juárez sentó de hecho, las bases del Estado Mexicano al establecer el sistema jurídico de respeto a las garantías individuales, instituir el Juicio de Amparo, proclamó en el ámbito internacional los principios de no intervención y de absoluto respeto a la independencia soberana de las naciones, de igualdad jurídica de los Estados y de libre autodeterminación de los pueblos.

El neoliberalismo importado por Carlos Salinas de Gortari desde 1982, ha mostrado su fracaso absoluto. Los tecnócratas de hoy se muestran como los conservadores de ayer, al observar que se repitió la historia en palabras de Francisco Zarco el 12 de agosto de 1855: "¡Ah! No bastarán mil días para contar lo que han sufrido los mexicanos: prisiones, destierros, suplicios, arbitrariedades, vejaciones a toda hora, tropelías de los más inmundos esbirros, espionaje en todas partes, levas en masa que dejaban huérfanas las cabañas y los campos en abandono, impuestos hasta sobre la luz, trabas a todo, préstamos forzosos, despojos y todo ¿para qué?... Para vender a vil precio el territorio nacional, y derrochar sus productos; para vender como esclavos a los indios de Yucatán; para vender gracias y empleos, para traficar con todo, para crear fortunas colosales y empobrecer al pueblo, y arruinar al comercio, y crear la Orden de Guadalupe y divertirnos con farsas de carnaval. Junto a la tiranía, la ineptitud, junto al despotismo, la puerilidad".

¡Hasta en el tiempo hay coincidencia! "Por extraordinario que parezcan los graves acontecimientos que acabamos de presenciar, no nos sorprenden; son la consecuencia natural e inevitable de ciertos principios en contra de los cuales venimos combatiendo desde hace dieciséis años, porque claramente preveíamos que su aplicación había de ser la ruina y la desventura de nuestra Patria".

Cierto es que los salinistas que inauguraron la política de la violencia, difícilmente se quedarán conformes. Roberto Madrazo Pintado anuncia que se pondrá al frente de su aparente corriente de seguidores para impulsar sus propias reformas partidistas mientras que el próximo año se dice que se publicarán las memorias de Carlos Salinas de Gortari para defender lo que considera su logro económico y que es cierto, pero a nivel familiar y de amigos ya que 40 millones de mexicanos se encuentran en el límite del hambre.

La moneda, puede afirmarse, está en el aire. El destino de México está en juego. Integrarse al Imperio como un Estado Libre Asociado y protector de la impunidad del saqueo salvaje de la nación iniciado en el salinismo o restaurar a la República para rescatar nuestra libertad y derecho a autogobernarnos sin modismos europeos de una Tercera Vía que, cuyos fundamentos reformistas son muy estrechos en comparación a los postulados de la Constitución Política de 1917, olvidados por intereses personales y de grupo pero que cobran vigencia ante la confusión ideológica impuesta por la economía virtual.

Desactivar el complot contra México, es el desafío del presente para transitar con independencia y soberanía, hacia el Tercer Milenio, máxime que se observan los movimientos nerviosos del Evangelizador de la Teología de las Leyes de Mercado y su Doctrina de la Globalización, para buscar acomodarse en la sucesión presidencial por medio de su cercano colaborador, Emilio Gamboa Patrón.


Página de Inicio

El Futuro nos Alcanza

altuzar@infosel.net.mex