Make your own free website on Tripod.com

EL FUTURO NOS ALCANZA

 

Después del "tropezón de diciembre", se cambia de la Secretaría de Hacienda a Jaime Serra Puche, artífice del Tratado Trilateral de Libre Comercio de México con Estados Unidos y Canadá, y se designa a Guillermo Ortiz Martínez, el operador de la privatización bancaria que se apresura a instrumentar el rescate financiero de los banqueros con cargo a los contribuyentes, al grado que en enero de 1997, se jactó de haber transferido cuando menos el 14 por ciento de los pasivos del Fondo Bancario de Protección al Ahorro, sin que se haya solicitado y menos obtenido, la autorización del Congreso de la Unión, como lo marca la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Con el apoyo directo de los legisladores del PAN, coordinados por Carlos Medina Plasencia, el PRI logra desaparecer en 1998 el cuestionado Fondo de Bancario de Protección al Ahorro y adjudicar como deuda pública los cerca de 70 mil millones de dólares acumulados por intereses de los cerca de 50 mil millones de dólares con seis mil millones en operaciones irregulares que beneficiaron, entre otros, a Luis Yáñez (cuñado del ex Presidente Salinas). Las huellas de la infamia se borraron en el Instituto Bancario de Protección al Ahorro que empieza a cumplir el saneamiento de los bancos con la apertura a la inversión extranjera.

En la Cámara de Senadores se entusiasmó a Fernando Ortiz Arana para cambiar la Presidencia de la Gran Comisión por la candidatura a la gubernatura de Querétaro en donde existen sobradas razones para creer que el PRI maniobró en su contra y en beneficio del Ignacio Loyola con un año de militancia panista. Un movimiento que permitió poner a Genovevo Figueroa Zamudio pero al fracasar en impulsar la privatización eléctrica y petroquímica, fue cambiado por María de los Angeles Moreno quien frenó temporalmente esas iniciativas al tiempo de concretar las reformas constitucionales para permitir el acceso a las aseguradoras al servicio médico asistencial, considerada estratégica para iniciar la privatización de este sector que atiende a cerca de 12 millones de obreros y empleados y el ISSSTE con cerca de dos y medio millones.

Los positivos resultados macro económicos le permitieron al secretario de Comercio, Herminio Blanco Mendoza, ex profesor de El Colegio de México y ex investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts, liquidar a la Conasupo, empresa reguladora del comercio agrícola y abrir el sector a la inversión extranjera que se ha canalizado principalmente a las Casas de bolsa con aproximadamente 60 mil millones de dólares, lo que representa un poder desestabilizador si se observan los resultados del sudeste asiático.

Si se observan los nombres del gabinete de la actual administración, se encuentra el equipo organizado por Carlos Salinas de Gortari desde la Secretaría de Programación y Presupuesto, por lo que tendría razón en sostener que es el modelo económico que diseñó desde 1982 y que en sus quejas públicas, se encuentra en riesgo ante la oposición de la nomencklatura, en donde, según la lista dada a conocer por académicos de la Universidad de Harvard, se encuentran Fernando Gutiérrez Barrios y Francisco Labastida Ochoa.

Lavado de las herencias

Desde el arribo de la tecnocracia en el poder, se han logrado lavar las herencias familiares y con sus relaciones políticas, han acrecentado la riqueza al revender las empresas y propiedades a los inversionistas extranjeros mientras preservan sus ganancias en los depósitos bancarios en dólares y fuera de México, como si se tuviese miedo a una rebelión de los hambrientos.

Hay razones que explican la precaución de la oligarquía: En Brasil se presentó la violencia espontánea en 1982, cuando los miserables de las favelas saquearon los comercios, en Tailandia se rebelaron contra la crisis impuesta y la distribución del hambre en 1997. El halcón imperial promueve y defiende con su poder bélico a los movimientos separatistas en Yugoslavia y Rusia mientras busca apoderarse de Irak y el control absoluto del petróleo. Y en Chiapas existe un extraño movimiento separatista cuyos orígenes y formación coinciden con la ambición salinista.

Miguel Alemán Velasco, heredero de una cuantiosa fortuna, en su campaña para gobernador de Veracruz organizó una excelente ingeniería financiera en donde su agencia de publicidad asentada en Nuevo León se hizo cargo de su imagen sin permitir el acceso a otros publicistas, su avión privado trabaja en una empresa que además le presta aviones cuando los necesita, y los recientes daños pluviales le ofrecieron excelentes pretextos para explicar la parálisis de la economía por un renuente sector privado a trabajar a favor de otros aunque políticamente, se mostró tan ajeno a sus gobernados al recorrer las zonas en avión. Lo único lamentable para el mandatario estatal, es que se cayó su negocio turístico en Tajín para recibir el milenio y lo pospuso para marzo 21.

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, ha defendido el patrimonio familiar y el caso más sonado fue la apropiación de Playa Eréndira a nombre de su madre aunque en la efímera administración del Distrito Federal se excedió en el 300 por ciento en el gasto público de lo que había aprobado la Asamblea de representantes, controlada por sus simpatizantes, aunque se duda que pueda prosperar cualquier investigación ya que dejó en su lugar a Rosario Robles Berlanga, estrechamente ligada a Cuauhtémoc Cárdenas Batel.

Vicente Fox Quesada avecindado en San Francisco del Rincón, se desempeñó como presidente de una embotelladora transnacional y después formó el Grupo Fox que abarca desde la fabricación de botas hasta áreas del sector agropecuario y que según denuncias públicas, fue beneficiado con recursos del Fondo Bancario de Protección al Ahorro, sin descontar que en más de tres ocasiones tuvo reuniones secretas con Carlos Salinas de Gortari. Hay dudas fundadas sobre los millonarios recursos de su campaña por medio de la agrupación "Los Amigos de Fox", ya que su campaña internacional para ofrecer a remate Petróleos Mexicanos, al parecer fue cargado a la gubernatura de Guanajuato.

Diego Fernández de Cevallos en diversas ocasiones apareció como abogado de empresas complicadas en el narcotráfico, como el sanatorio en donde murió El Señor de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes. No pudo desligarse de los terrenos en Punta Diamante que lo vincularon a Carlos Salinas de Gortari. En su equipo destacan los hermanos Gómez Mont y sus relaciones peligrosas que nos les impidió estar muy cerca de Antonio Lozano Gracia cuando fue procurador General de la República.

El gobernador panista de Nuevo León, Fernando Canales Clariond, primo hermano y socio industrial del ex gobernador priísta Benjamín Reyes Clariond, se encuentra relacionado familiarmente con el banquero Jorge Lankenau Rocha, consignado por fraudes financieros en jugosas operaciones que trianguló con países considerados como paraísos fiscales.

La riqueza acumulada por Raúl Salinas Lozano desde que fue secretario de Comercio, pasando por el despojo a los productores henequeneros de Yucatán en 1964, entre una larga serie de actividades, es incalculable y secreta, aunque existen versiones de que Ricardo Benjamín Salinas Pliego recibió apoyo económico e influencias políticas de la familia Salinas de Gortari para adquirir el complejo televisivo estatal, mientras que la procuraduría General de Justicia de Suecia persigue a Raúl por sospechar que sus depósitos bancarios provienen del narcotráfico y que fueron detectados cuando su esposa Paulina Castañón de Ríos Zertuche intentó retirar cerca de 100 millones de dólares.

El Grupo Atlacomulco formado por Isidro Fabela en el Estado de México, alcanzó el poder económico por las relaciones políticas de Carlos Hank González en los siete últimos sexenios en donde destaca el enriquecimiento de su consuegro el Zar de la Tortilla pero la riqueza no pudo legitimarse debido a que diversas corporaciones policiacas estadounidenses sospechan de la posible conexión de los hijos del profesor rural mexiquense con el narcotráfico, tráfico de especies en extinción, e incluso The Washington Post publicó que el clan Hank "está tan involucrada que representa una amenaza criminal" que podría extenderse hasta Centro América.

Como ejemplo de la impunidad salinista, empero, se proyecta el neobanquero Carlos Cabal Peniche, perseguido por la administración zedillista después de que se representó el orgullo de la modernización neoliberal de la salinistroika y que Miguel Alemán y Oscar Espinoza Villarreal recibieron en la Secretaría de Finanzas del PRI, las aportaciones millonarias del hoy perseguido.

Una lista en donde el Grupo de los 25 familiares y amigos del Clan Salinas empezó el remate de los bancos a los inversionistas extranjeros, en donde sólo en cuatro de 18 predomina capital nacional pasando la participación extranjera del 0.28 por ciento en 1990 al 21.68 por ciento en 1999. Las jugosas utilidades se estiman en más de 250 mil millones de dólares depositados en los bancos de los Estados Unidos sin que se puedan contabilizar los recibidos en más de 80 países considerados como paraísos fiscales.

Puede observarse que al venderse los recursos nacionales a los extranjeros, el interés de protegerlos se traspasa automáticamente a sus gobiernos de origen y que dejan en la indefensión a México, sin descontar la estrategia de los Estados Unidos para apoderarse de los depósitos bancarios bajo el argumento de investigar el origen y la sospecha de sus relaciones con el narcotráfico o el lavado de dinero, como sucedió con el suicida Mario Ruiz Massieu, lo que muestra que la fragilidad de un sistema veleidoso en que sustentan su confianza de ser multimillonarios mexicanos.

Hilos ocultos en la sucesión

Los temores del huésped de Dublín y la Habana desde su huelga de hambre entre comidas en 1995, se fundamentan en el fracaso económico y social del neoliberalismo tanto en el ámbito mundial como en el nacional y que podría revertirse después de las elecciones del dos mil por lo que Ernesto Zedillo tiene la necesidad histórica de protegerse y ocupar un lugar en la historia por medio de la Transición Democrática de México al Tercer Milenio, ya que su amigo cercano, Humberto Roque Villanueva fracasó al frente del PRI y el salinista Mariano Palacios Alcocer tuvo que ser removido para permitirle a José Antonio González Fernández, ajustar la estructura partidista a los tiempos de libre competencia electoral.

Para legitimar el proceso, se invitó al veracruzano Fernando Gutiérrez Barrios a presidir la Comisión para el Desarrollo del Proceso Interno, en donde se juega su prestigio de Hombre Leyenda que acumuló en su paso de 44 años por la administración pública y que el Presidente de Cuba, Fidel Castro Ruz, le reconoce como "el policía caballero" y que su formación en el Heroico Colegio Militar le comprometió con los elevados objetivos de la nación al grado que prefirió renunciar a la cartera de Secretario de Gobernación en enero de 1993 en franco repudio a la política salinista.

Sin embargo, la mano de Salinas se mueve en la sucesión presidencial. El presagio toma carta de naturalización en el ambiente político. No se ve. No se oye. Pero se siente la controversia entre la salinestroika y la nomencklatura. Es cierto: El Destino de México muestra senderos inciertos en donde se siembra la confusión por medio de la realidad virtual.

En la superficialidad de la retórica política, se observa la determinación del PRI para legitimar a su candidato presidencial en las primarias con cuatro adversarios que se quiere, sean transitorios y enfrente, los escarceos opositores por coaligarse en una alianza en el interés único de alcanzar el poder al margen de ideologías o resentimientos históricos.

Se acude al lugar común: Responsabilizar de todos los males del país a los 70 años del PRI. De un lado, se dice, luchar contra el anquilosamiento que ofreció el Desarrollo Estabilizador con crecimiento superior al seis por ciento anual y el control del déficit público y exculpar a la tecnocracia del aumento de la miseria y la concentración de la riqueza con su dogma de integración irremediable a la globalización. Del otro lado, pugnar por el finiquito de un partido septuagenario.

Renegar con tanto dolor del pasado, empero, solo es posible para un hombre: Carlos Salinas de Gortari. A sus tres años de edad, el 17 de diciembre de 1951, en compañía de su hermano Raúl y su amigo Gustavo Rodríguez, fusilaron con una escopeta calibre 22 a su doméstica de 12 años, Manuela "N", y se sintió héroe y gozó de impunidad, sin haber recibido la atención psicológica necesaria para rehabilitar el dañado cerebro del infante.

Una impunidad perfeccionada con el paso de los años. Como Secretario Técnico del Gabinete Económico en 1981, ofreció al Presidente José López Portillo, un déficit inferior a los 510 mil millones de pesos contra el diagnóstico del equipo de David Ibarra, de 740 mil millones, a escaso mes y medio del destape que favoreció a Miguel de la Madrid.

El complot

Ahora, desde Dublín, se siente su presencia en dos frentes: En las primarias del PRI y en la Alianza Opositora.

El poblano Manuel Bartlett Díaz fue el ingeniero electoral que hizo Presidente a Carlos Salinas y Humberto Roque Villanueva le defendió en la calificación que hizo la Cámara de Diputados, sin olvidar que al presidir la Gran Comisión de la cámara baja, celebró el aumento del 50 por ciento del IVA para obedecer los dictados del modelo económico concentrador de la riqueza y contrario a los intereses de la población. Dos hombres que se suman al tabasqueño Roberto Madrazo Pintado en su intensión de deslegitimar el proceso interno que concluye el siete de noviembre.

Para Madrazo Pintado, le fue difícil borrar de su curriculum su actuación como Coordinador de Campaña en la zona centro de Salinas que le acercó al Grupo de Carlos Hank González y su relación con el exbanquero prófugo Carlos Cabal Peniche, aunque argumenta: "Digamos que aprovechamos las oportunidades que el sistema me ha dado", al justificar los fondos que recibió para su campaña a Gobernador y que según el perredista Andrés Manuel López Obrador, fueron cargados al Fondo Bancario de Protección al Ahorro.

En la primera semana de primarias tricolores, el gobernador con licencia midió fuerzas con la Comisión del Proceso Interno y su compromiso de velar el cumplimiento de los acuerdos del Consejo Político Nacional del 17 de mayo, al violentar el punto XXIII con su frase "al dedazo un Madrazo" unida a la de "¿Quién dice que no se puede?"

Fernando Gutiérrez Barrios atajó: "No voy a permitir que el proceso vaya a cambiar el rumbo de la civilidad y el respeto que he exigido". Un elemento que se suma al respaldo que le dio Luis Colosio Fernández a Francisco Labastida Ochoa, cuando el tabasqueño induce la idea de ser el heredero del ideario del desaparecido Luis Donaldo Colosio.

Hay una luz preventiva en la retórica de Madrazo: "Si se gana con democracia interna, el PRI va a competir bien el año entrante", que podría entenderse como si él ganase la candidatura tricolor, como se apresuraron a adelantar empresas encuestadoras antes del inicio oficial de las primarias, con el aderezo de Foreing Affairs, de ser blanco de un atentado.

Sin embargo, es el equipo de Francisco Labastida Ochoa el que ha resentido bajas sensibles en Jalisco y Oaxaca, con la muerte de coordinadores de su campaña en supuestos accidentes carreteros, sin que haya merecido un lugar destacado en la prensa nacional. Se recuerda que cuando era gobernador de Sinaloa y combatió a los traficantes de drogas del sexenio salinista, en un atentado contra su vida murieron dos escoltas del entonces mandatario estatal.

La fallida Alianza Opositora

Indicios que llevan a observar otro nombre: Diego "El Jefe" Fernández de Cevallos, un panista que se apuró a legitimar el triunfo electoral de Carlos Salinas de Gortari en 1988, que aceptó públicamente el tener propiedades en Punta Diamante así como sostener comunicación telefónica "por razones humanitarias", dijo, con el ex Mandatario.

Beneficiado con su grupo con la muerte del sinaloense Manuel de Jesús Clouthier al presidir un gabinete alterno y adjudicarse el triunfo electoral en 1988, Fernández de Cevallos ha mostrado cierta reserva sobre la postulación de su candidato de unidad, el distritofederalense avecindado en San Francisco del Rincón, Vicente Fox Quesada, marginado en la concertacesión de Guanajuato.

Fernández de Cevallos rechazó, incluso, la candidatura a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal para dedicarse totalmente a las negociaciones de una Alianza Opositora con siete partidos, en donde destacó el PRD con su caudillo, Cuauhtémoc Cárdenas, quien aceptó haberse reunido con Salinas de Gortari mientras sus seguidores protestaban por el fraude electoral.

Además, en las repuestas elecciones internas del sol azteca, se designó a la zacatecana Amalia García, quien se ostenta como el artífice de la nominación de candidatos a ex priístas que alcanzaron las gubernaturas de Zacatecas, Baja California Norte, Tlaxcala y en coalición con el PAN, en Nayarit.

Movimientos que parecen complementarse con el recuerdo de la visita efímera de Carlos Salinas de Gortari y su queja lastimera de luchar contra la nomencklatura, que en otras palabras sería, contra los hombres identificados con el interés nacional y no únicamente con el de una familia y amigos que arribaron al poder en 1982 y cuya credibilidad se desgastó.

Actualizando la visión de José Ramón López Portillo, se advierte una confrontación de dos visiones económicas: "La de los neoliberales y la de los llamados nacionalistas revolucionarios".

El fantasma de la ruptura

Ante la posición beligerante de los tres aspirantes priístas ligados estrechamente al salinismo, la sospechosa prolongación del conflicto universitario con la injerencia de los encapuchados aparentemente chiapanecos y el nerviosismo imperante en los especuladores de la bolsa, parecería ser que se preparaba un clima crítico ante el potencial triunfo interno del sinaloense Francisco Labastida Ochoa que se intenta presentar como el "candidato oficial" para desacreditarlo.

El visionario gobernador zacatecano, Ricardo Monreal Avila, habilitado como candidato perredista después de resistirse a la influencia de Genaro Borrego Estrada para imponer a su favorito, le advirtió a Roberto Madrazo sobre el alto riesgo de un fraude y en la tercera semana de octubre, el tabasqueño saludo efusivamente a Cuauhtémoc Cárdenas, el abanderado presidencial del salinista Partido del Trabajo y su emporio el PRD.

Porfirio Muñoz Ledo, engañado correligionario del Caudillo perredista, pensaba que la crisis económica sexenal podría adelantarse para noviembre de 1999, lo que haría inútil el publicitado blindaje económico negociado por el secretario de Hacienda, José Angel Gurría Treviño, frustrado aspirante presidencial tricolor por los candados partidistas para designar a su candidato y que aumentó el endeudamiento externo público a 160 mil millones de dólares, aunque defendió en una aparente legalidad, su jugosa pensión cercana a los 90 mil pesos mensuales, después de haber reformado el Reglamento Interno de Nacional Financiera que dirigía.

Hay más: La presidenta del PRD, Amalia García, sostiene en entrevistas de prensa, que esperaba una alianza con Manuel Camacho Solís, Dante Delgado Rannauro, bajo el argumento de que hay tiempo, ya que el Instituto Federal Electoral, presidido por José Woldeberg, esposo de la secretaria del Medio Ambiente, Julia Carabias, tiene como fecha límite para registrar las coaliciones en la primera semana de diciembre.

Es decir, que del siete de noviembre a la primera semana de diciembre, existía un tiempo razonable para que Roberto Madrazo Pintado se dijera traicionado por su partido y como lo hizo su padre, Carlos Alberto Madrazo Becerra, renunciara al PRI y con el apoyo de sus dos correligionarios, destrabesen la Alianza Nacional Opositora esquemada por Manuel Camacho Solís desde 1994 y que se frenó por diferencias en el mecanismo de elegir a Vicente Fox Quesada o a Cuauhtémoc Cárdenas. Un tercer candidato sería la solución rápida y a la medida de la Alternancia en el Poder, sugerido por la Universidad de Harvard y con potencial de éxito, según la estadounidense Indermec Louis Harris.

Sin embargo, fue imposible desavcreditar el trabajo realizado por el veracruzano Fernando Gutiérrez Barrios y el tabasqueño, después de una misteriosa desaparición, aceptó regresar a terminar su mandato de gobernador, mientras que Cuauhtémoc Cárdenas confirmó su postulación por el salinista Partido del Trabajo y de su propio Partido de la Revolución Democrática con el desgastado esquema de buscar el cambio.

En tanto que Vicente Fox Quezada fracasó en su intento de hacer propaganda subliminal en el mismo día de las elecciones con su fotografía en las boletas electorales que le distrajo para que Jorge González utilice a su Partido Verde Ecologista Mexicano en su alianza con el Partido Acción Nacional para buscar que el orgullo de su nepotismo sea Senador.

De hecho, el desprestigio de Cárdenas al aceptar que se reunió con Carlos Salinas en momentos en que sus seguidores protestaban por el fraude de 1988, sepultó la posible Alianza Nacional Opositora y dejó como único camino a Manuel Camacho Solís, buscar su vigencia política con el autodestape de su propio Partido de Centro Democrático y Porfirio Muñoz Ledo siguió su destino en el Partido Auténtico de la Revolución Democrática.

Integración o restauración de la República

México es profundamente místico. De ahí su atención a los símbolos que muestran en la acción los políticos, para descifrar la intensión futura de sus propuestas electorales ante la mayoría silenciosa cansada del dogma del libre mercado que olvidó la historia Patria y con nostalgia, pretende encubrir sus errores en el fantasma de la "nomencklatura" para influir en la sucesión presidencial.

El ensayo reciente de Carlos Salinas, "Reflexiones sobre una ensalada china", muestra una intensión preocupante: Influir en la última sucesión presidencial del milenio y preservar las riquezas familiares. El golpe certero en la defensa del secreto negociador Cuauhtémoc Cárdenas, tiene, empero, otro destinatario: Francisco Labastida Ochoa, alejado del país bajo la figura de Embajador en Portugal en 1992 por los temores de que el sinaloense conocía bien los manejos de la Secretaría de Programación y Presupuesto, en donde fue director general de Promoción Fiscal de Programación de 1979 a 1982.

Los enfrentamientos crecieron cuando ocupó la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal, debido al proyecto salinista para descapitalizar a PEMEX y acelerar la venta de las empresas paraestatales, que se consumó a partir de 1988 alcanzando su clímax en 1993 con el sistema bancario, ejecutado por Guillermo Ortiz Martínez, ex Director Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional.

En medio de la desesperanza, los electores observan los movimientos iniciales de la precampaña del ex secretario de Gobernación, cuyos símbolos son alentadores: Acudió al Hemiciclo a Juárez para depositar una ofrenda floral y reconocer que el Benemérito representa la reciedumbre moral extraordinaria, una honestidad a toda prueba, un sentido republicano del ejercicio del poder, una vocación de servicio y no del servicio público para servirse los funcionarios, una capacidad política para respetar la ley y hacerla respetar y para defender que México sea un país de leyes.

Al recibir dos camiones donados por la Cámara del Autotransporte de Pasajeros y Turismo, se bosqueja la posibilidad de que haga el recorrido de la nación, por tierra, lo que recuerda la campaña del general Lázaro Cárdenas, que llegó a las comunidades más alejadas para escuchar el planteamiento de sus problemas.

Otro símbolo importante, es sin lugar a dudas, la visita que realiza a Magdalena de Kino, para en compañía de familiares y amigos, rendir un sentido homenaje a su amigo Luis Donaldo Colosio Murrieta, el hombre que días antes de morir en 1994, diagnosticó un México son sed de justicia y buscó el calor del contacto directo con todos los mexicanos.

Con la austeridad en que trabajó la primera semana después de su renuncia como secretario de Gobernación y el anuncio de constituir una asociación para recibir, registrar e informar públicamente sobre los recursos de campaña, aunados al Ideario Juarista, se antoja pensar que Francisco Labastida Ochoa bien podría convocar a la Segunda Restauración de la República.

Es el único candidato que destinó un millón de pesos para auxiliar a los damnificados por la furia de Tláloc que afectó al 33 por ciento de la población nacional y acudió personalmente a las zonas devastadas. No debe soslayarse que Labastida presentó su declaración patrimonial mientras que los demás candidatos eludieron cumplir con ese requisito moral ante los electores.

Las dudas surgen al integrar en su equipo de Campaña a Emilio Gamboa Patrón que fue secretario particular de Miguel de la Madrid, a Maximiliano Silerio Esparza con un sobrino vinculado al narcotráfico, a Manuel Jiménez Guzmán que operó las reformas salinistas para restablecer la injerencia política del clero, sin descontar que se designó a la salinusta Dulce María Sauri Riancho como sucesora de José Antonio González Fernández entre otros cambios importantes, aunque existe el antecedente de que muchos se quedarán en el camino y difícilmente podrán enfrentar el desgaste público al iniciar una campaña formal.


La Vía Mexicana

Se Agotó el Cuerno de la Abundancia

Página de Inicio

altuzar@infosel.net.mex